TRINCHERA
Cuidándonos de los monstruos y las lenguas Nuestro amor, se armó una trinchera. Con un fueguito cálido; Que pareciera bancar cualquier tormenta Nuestros besos y abrazos Que nos protegen, de la violencia del mundo, Del ruido y su irrupción cotidiana. Y ocurren allí adentro las más maravillosas cosas Resulta que lo primero que veo cuando despierto, son tus ojos Que me miran despacio Sonriéndome El olorcito a café que me sacude desde los pies de la cama. Tenemos varias excusas para quedarnos refugiadxs Por empezar el mate, la risa y la comida Y por terminar, el amor. Que ojalá nunca se termine.